Star Wars Episode III

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Finalmente, luego de casi veinte años de espera, los fans de Star Wars pueden decir que al fin se ha cumplido su sueño: ver terminada la saga completa, desde que nace Anakin Skywalker hasta que es derrotado Darth Vader y muere el antihéroe más grande de todos los tiempos. Lo llamo antihéroe porque sería erróneo denominarlo villano, una vez que se han conocido todos los antecedentes que dieron origen a Darth Vader.

Todo antihéroe guarda características personales bien definidas: son rechazados por los más fuertes héroes, ya que los consideran de mala influencia para el grupo, ya que son egoístas -primero piensan en salvar el pellejo que pelear una batalla en la que saben de antemano que pueden perder-. Empero, ese egoísmo no es completo. Es decir, lo que los haría villanos sería que fueran completamente egoístas. La realidad es que piensan en beneficiar a las personas que estiman o aman. Así mismo, generalmente los antihéroes tienen rencillas con personajes que fueron importantes en sus vidas, como en el caso de Anakin Skywalker contra su maestro, Obi Wan Kenobi, a quien lo considera un traidor, ya que, enceguecido por la ira, piensa que Padmé le ha traído a éste para que le mate (cuando en realidad ella no tenía ni idea de que el maestro de Anakin estuviese oculto en la nave en la que llegó).

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Anakin Skywalker adopta el nombre Darth Vader luego que Darth Siddius le acepta como aprendiz del lado oscuro de la Fuerza. Pero, realmente nace como Darth Vader después del duelo contra de su maestro, Obi Wan Kenobi -quien le gana, cortándole las piernas y el brazo que le quedaba con su sable láser-. Después de estar expuesto al infernal calor de la corriente de lava y haber sufrido terribles quemaduras en todo su cuerpo, fue salvado de una muerte segura por Darth Siddius, quien regeneró su cuerpo por medio de implantes cibernéticos y lo cubrió con una armadura especial -la que todos conocemos-.

El momento de su no-retorno al lado claro de la fuerza se encuentra cuando Darth Siddius le comenta que él mismo ha matado a Padmé, su esposa, quien estaba preñada de Anakin. Todo su esfuerzo para salvarla de una muerte segura, tratando de aprender el secreto de la inmortalidad que se hallaba en lo profundo del lado oscuro de la Fuerza, había sido en vano, provocado incluso por su ira. Sin embargo Padmé no muere por el duelo, sino que es llevada por Obi Wan Kenobi a un lugar más seguro, en el que después de unos meses ella muere al dar a luz a dos gemelos, Luke y Leia, quienes más adelante serán conocidos como Luke Skywalker y Leia Organa.

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Creo que no estoy diciendo nada nuevo, ya que todas las claves se encuentran en las primeras tres películas, que son secuelas de las que le siguieron. Así que si lees ésto y sientes que te eché a perder la movie, porque no has ido a verla, en realidad significa que no has visto las primeras tres películas y que no tienes idea de que es Star Wars.

Yo diría que esta película completa magistralmente el círculo. Los efectos especiales son fenomenales. La complejidad de los personajes, especialmente Anakin y Obi Wan, te dejará más que satisfecho. Sinceramente me emocioné mucho al ver el final: el surgimiento de Darth Vader y el nacimiento de Luke Skywalker (el verdadero héroe de toda la saga). Ver con exactitud la representación de dicha historia es algo fenomenal. Y sin duda, para los fans será algo digno de alabanza.

The Boogey Man

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Duérmete niño, duérmete ya
Que viene el coco y te comerá.
Duérmete niño, duérmete ya,
que viene el coco y te comerá.
- Canción de cuna -
Para obligarnos a dormir, mi madre solía espantarnos con el coco, un ser depravado y canibal que vivía en la profunda oscuridad de nuestro clóset, quien disfrutaba de hacer sufrir a los niños antes de intentar llevárselos a su dominio, en donde los despedazaría a gusto, desgarrando los músculos con sus garras, royendo la carne hasta los huesos, todo mientras atestiguaban su propia muerte en forma consciente. Parecería que este ente se sentiría poco motivado a entrar a una habitación en donde no hubiera un temeroso niño despierto, observando con terror a la profundidad del armario en una noche fría y desolada. Es básicamente un ente que, según la tradición, se alimenta de nuestros miedos y, de vez en cuando, intenta probar la carne humana.

El coco no tiene sus orígenes en un mito urbano, sino en nuestro temor a la oscuridad y a lo desconocido, pero más esencialmente a la muerte y el sufrimiento. Muy posiblemente hallamos encarnado a este ser mitológico por medio de un miedo arquetípico, posiblemente originado en los albores de la civilización. Un miedo a fieras, a insectos ponzoñosos, a todo animal que nos pudiera hacer algún daño, pudo transformarse en el coco o the boogey man, quien ahora resulta útil a las madres para mandar a sus hijos a dormir temprano, sin saber que les están heredando un miedo irracional a la oscuridad de los armarios o lugares pequeños en los que pueda caber, en la imaginación del infante, un ser horroroso y descabelladamente real.

Aún hoy siento ese temor, ya no tan fuerte como cuando fuí niño, pero es una herencia que hubiera deseado no recibir. En ese entonces, para evitar ver al clóset, el cual me causaba un pavor horrendo (cabe señalar que en el clóset se guardaban muñecas, muchas muy feas y sucias que aun hoy conserva mi madre, como si de regalos de boda se tratasen), me tapaba con las cobijas hasta el tope, las cuales eran muy cortas y descubrían mis pies al momento de jalarlas. Podía escuchar claramente al coco resoplando por sobre ellas, mientras presionaba fuertemente mis párpados. De alguna forma, era inútil, ya que debía descubrirme para recibir un poco de aire fresco. Más de una vez logré ver como el clóset se cerraba por si mismo y más de una vez grité aterrado en medio de la noche.

Hoy, aun temo a los clósets. Temo al coco, al boogey man o el hombre del costal. Como si de un ogro grande y feo se tratase, aún temo a esa oscuridad y a los susurros del viento en la noche.

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Por cierto, les recomiendo THE BOOGEYMAN. No es una gran movie, ni tiene grandes actores, pero es la primera película que veo que me recuerda mis temores de infancia y lo mucho que seguiré odiando a mi madre por hacerme una persona tan insegura y temerosa. Hoy sé que no hay tal coco, pero siempre seguirá ahí, en mi subconsciente.

A un mes de la cirugí­a

Pues parece que las cosas van bastante bien. Ya estoy regresando a la normalidad. Creo que eso es bastante bueno. No me privaré tanto al alimentarme (de por si ya era una joda encontrar alimentos adecuados cuando salía a la calle) y podré salir a sitios a donde no me habría animado a ir hace unos días. Pronto voy a comenzar con un programa de ejercicios, con calistenía de bajo impacto, para reducir unos cinco kilos menos antes de ir al gimnasio. Mientras tanto, me he propuesto que voy a trabajar con toda mi alma para hacerme de un buen portafolios profesional, con imágenes e ilustraciones personales. Después de todo, algo tendré que hacer con los websites que he registrado.

Aquí una foto del estado de mi herida al día de hoy. Prácticamente ha sanado, aunque hay que ser prudente para evitar daños colaterales.

Sigo vivo

Después de 12 días de que me realizaran la operación, sigo dando guerra en este mundo de mierda. Pero ¡hey!, las cosas parecen ir mejorando: el Papa Juan Pablo II ya murió, y Andrés Manuel López Obrador fue desaforado. Nada mejor para el mundo de la laicisidad y el razonamiento, en nuestro país. Claro, este beneficio es temporal. Algún otro papanatas surgirá de Roma y seguramente Santa Claus gobernará el D.F. ¡Disfrutemos de una semana de felicidad!

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The body of the late Pope John Paul II lies in state
in the Vatican’s St. Peter’s Basilica April 4, 2005.
Pall bearers, cardinals and monks took Pope John Paul
on one last trip from his palace on Monday, escorting
his body to St. Peter’s, the church that was his for 26 years
and will be his burial place. Photo by Pool/Reuters

Económicamente no me ha ido muy bien y me decepcioné de una persona este fin de semana pasado. Gasté $5000 pesos a lo pendejo en la participación en una convención que no dio lo suficiente y esperaba el apoyo moral de una de las personas que me ayudaron, pero lamentablemente se fue más por el dinero que por ayudarme por las condiciones en las que estoy (ella fue testigo que los primeros dos días no hubieron buenas ventas y el tercer día sólo vendí lo suficiente para cubrir los gastos del evento). Pero ni modo. Dicen que una cosa es la amistad y otra cosa son los negocios. Y en esta ocasión, sí se aplicó. Lo peor, sin embargo, no es eso. Ando en cero. Es decir, no he podido ahorrar nada. Cada peso que cae a mi cuenta se va directo para pagar al banco. Y eso es algo muy castrante. En cuanto a la herida, va bien. Espero que las mejoras más sustanciales se comiencen a notar en una semana más. Ya no me molesta tanto y puedo caminar un poco más rápido. Ya cargo algunas cosas, no muy pesadas, como mi mochila y la laptop. Pero aun así, queda mucho tiempo para la recuperación. Unos dieciocho días más. Ya como algunos alimentos un poco grasos, como el queso y el aceite vegetal (en porciones bajas), sin ninguna repercusión en mi organismo gracias al Espavén, un medicamento que cubre el intestino con enzimas que digieren las grasas. En fin, los dejo con esta imagen de una cosplayer disfrazada de Yuna, de Final Fantasy X 2.

Intervenido quirúrgicamente

Sucedió lo inevitable: este jueves 24 de Marzo de 2005, me interné en el Hospital San Francisco, ubicado en pleno centro de la delegación Xochimilco (a una cuadra de la parroquia). Llegué con un cuadro crónico de colesistitis litiásica infecciosa, muy cercana a lo que le llaman peritonitis. El hecho es que desde las 5:30 a.m. fuí internado y la operación fue realizada hasta mucho tiempo después, ya que debido al dolor de la vesícula, tuve un nivel muy bajo de pulsaciones cardiacas. Me tuvieron que dar medicamentos para quitarme el dolor de la vesícula para ayudarle a mi corazón a recuperar su nivel regular de pulsaciones.

La operación duró sólo una hora. No hubo complicaciones, por lo que se esperaba una recuperación regular. Pero sorprendentemente he estado mejorando a pasos agitantados. En sólo doce horas, soporté la dieta blanda. Ya sólo queda que el doctor me retire la manguera para drenar fluídos postoperatorios y que me sirva el primer plato de sólidos para que me dé de alta.

La incisión mide aproximadamente unos ocho a diez centímetros. ¡Duele como el demonio! Pero claro, mucho menos que una colesistitis. Hay una incisión lateral que sirve para drenar fluídos, la cual aun no ha sido suturada. Espero que este 26 de marzo me den de alta.

Les agradezco a mis papás, a Yolanda y su esposo, a mi tía Eva y su esposo Margarito, quienes estuvieron muy pendientes de mi estado de salud. Sobre todo, le agradezco a mi papá el esfuerzo que hizo para contratar los servicios de un hospital privado (en uno público, por ser vacaciones, no habríamos encontrado anesteciólogos, por lo que la operación habría tardado más de 24 horas). Sé que fue difícil reunir poco más de $22,000 pesos. Trataré de compensarlo en cuanto me sea posible.

Y gracias además a Juan Javier, el único amigo que tengo. Dice un refrán que a los verdaderos amigos se les conoce en la cárcel y en la cama. Esta vez, que me tocó cama, sólo él tuvo la bondad de visitarme para motivarme a seguir adelante. Quienes no lo hicieron, no se merecen el menor de mis rechazos. Simplemente, los omito mencionar.

Un dí­a cualquiera

Conforme pasa el tiempo, me hago más maduro. Rompo con viejas prohibiciones, todas absurdas y fundadas en bases poco sólidas. Dejo de ser el ente asocial que siempre había sido y me integro a la masa, sólo para saber que se siente estar del lado de quienes viven su vida sin importar los objetivos que tengan para ésta. Pero no puedo permanecer demasiado tiempo en esa posición y regreso a mi condición de individuo. Aun disfruto de una buena fiesta, de la compañía de mis amigos y mis hermanas. Pero el reloj no para ni un segundo y en el segundo plano, me hago más viejo. En ocasiones la soledad se hace presente, ya no como la fiel compañera que me ayuda a contemplar mi interior, sino como la violenta incertidumbre de un futuro sin la presencia de alguien a quien amar.

Mis amigos, la mayoría diferentes en capacidades a las mías, no paran de elogiarme por ser inteligente. Pero yo les pregunto ¿de qué sirve la inteligencia cuando se deja al lado al ser humano que siente y vive la realidad diaria? Porque yo no me siento afortunado por tener visión de miras. No me siento afortunado de ser un creativo y director de voluntades, pues a mi vida no ha llegado la persona que he estado esperando por siglos enteros. Ustedes, amigos míos, son más afortunados en su ignorancia que yo en mi inteligencia. Son más felices de lo que yo pudiera ser en estos momentos, con todo y mis logros, que me sepultan en vida.

Hoy me he preguntado, ¿qué es amar? Acaso, sin más contemplación, la vida se me escapa sin ese prodigio. Amar es un extraño suceso que aun no comprendo ni he vivido en plenitud. Compañeras, he tenido algunas. Amarlas, creo que no ha pasado. Llegar al extremo de necesitar a otra persona para vivir, no me ha pasado. Y a veces, sinceramente, desearía llegar a conocer esa sensación, esa felicidad.

Es extraño que venga pronto la primavera, ya en estos días con los aires de marzo, que agitan violentamente las ramas de los árboles y despeinan a las furibundas viejecillas que maldicen el día en que se les ocurrió ir al salón de belleza a hacerse un nuevo peinado que les duró únicamente unas horas. Ya es día de seguir dando batalla por la vida, por el bienestar económico y por un sinfín de objetivos que se han vuelto materia primordial en mi existencia. Ya es día, sin embargo, de arriesgar un poco el corazón y darle la oportunidad al amor para que batalle y encuentre a ella, que sigue escondida en algún lugar que aun hoy ignoro.

Escritorio Prinscan®

Debido a que cada vez ocupan más espacio mis aparatos electrónicos (al punto que el escáner esta desconectado porque no cabe cerca de la computadora), es que he diseñado un mueble que vendrá a solicionar el problema.

Le he llamado escritorio Prinscan® —ya cuenta con patente, como advertencia para aquéllos que piensen en fusilárselo—. Cuenta con cuatro partes útiles: un cajón con llave, para documentos y discos de respaldo, en la parte baja; una sección en donde se colocará una impresora, con un hueco en la parte trasera para los cables; una paleta sujeta a la parte superior por medio de un tornillo especial (puede ser de madera o de metal, pero indiscutiblemente la mejor resistencia la ofrece el metal) que cumple su objetivo como mousepad y apoyo para las ocasiones en que haya que apuntar algo a mano; y la parte superior, en la cual se colocará el escáner.

El escritorio Prinscan® cumple con tres objetivos: salvaguardar documentos y archivos de manos extrañas, ser base para una impresora y un escáner y ser una superficie de apoyo para usar el mouse sobre ella, a manera de mousepad, y para realizar anotaciones a mano sin necesidad de erguirse para ir por algún objeto de superficie ri­gida.

Para asegurar la rigidez de la paleta, se ha añadido un sistema de traba, que consiste en dos pestañas de 2×2 cm de superficie de contacto y 2×4 cm de superficie fija. Estas pestañar pueden ser incrustadas o adheridas, según se prefiera, a los cortes de madera, o pueden ser parte de los mismos cortes (aunque esto indicarí­a un mayor desperdicio de materia prima, le darí­a más rigidez).

Entre mis planes, está diseñar además un mueble para la computadora. Mientras tanto. Ésta es la solución prima a un problema existente. Unir ambos proyectos resultarí­a en dos posibles propuestas. Posteriormente las estudiaré y lo que salga, se publicará aquí­ mismo.

Primeras imágenes de la Galerí­a

No he dormido en toda la noche. Pero, más allá de la fatiga, está el orgullo y las ganas de seguir adelante. Así­ es que he logrado adelantar en sólo seis horas de intenso trabajo y planeación, el diseño general de la Galerí­a, un proyecto para la exhibición de mis trabajos en web por medio de la tecnologí­a 3D de Atmosphere (un programa que lamentablemente ya salió de lí­nea, debido a que no le funcionó económicamente a Adobe -supongo que muchísima gente aun no está lista para los sitios 3D-). El diseño tridimensional lo estoy realizando con el 3D Studio Max 6. Aquí, un ejemplo de lo que he logrado terminar (ésta es la vista nocturna… he empezado por lo difí­cil: iluminación y texturas):

El proyecto terminado tendrá muebles, lámparas, esculturas y por supuesto, cuadros por doquier. Este diseño está basado en la simplicidad y armonía de los espacios amplios de exhibición, aprovechando al 100% las fuentes de luz internas y externas durante día y noche, independientemente si se usa o no luz artificial o ambiental.

En este caso, tenemos cuatro bombillas iluminando el pasillo curvo que lleva a la entrada de la Galerí­a. Este pasillo está rodeado de cristal de 20cm de ancho, tanto lineales como curvos. Su función es básicamente reflectar la luz para llevarla al interior del pasillo, haciéndolo siempre visible. Sinceramente, es un proyecto muy interesante.